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La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer. [Bertolt Brecht]

Derrota de la idealización

Cuando uno de repente se da cuenta de todo. O todo da cuenta de él.
Cuando el pensamiento se doblega ante la realidad.

Yo me lo había creído todo. Pensaba que podía ser. Idealicé la realidad. La quise querer. Creé mi propia vida. Sentimientos de alegría y completitud inundaban mis ideas. No podía aceptar nada que no tuviera que ver con mis esperanzas. La corriente no era sino un constante fluir de excepcionales sensaciones.

Con el tiempo me di cuenta de que empezaba a sufrir. ¿Qué era eso? No lo conocía. No sabía de dónde venía. Observaba desconcertado alrededor, no era capaz de comprender lo que estaba sucediendo. El daño rasgaba la perfecta realidad de las cosas. ¿Por qué? Quise creer que sería pasajero, que podía volver a creérmelo todo. Tal vez cerrando los ojos.

Pero el bello paisaje emocional se estaba nublando. Nada servía. Lo que antes había sido claridad se tornaba lentamente en oscuridad. Mientras el proceso duraba no entendía dónde me encontraba. Estaba confuso, no lograba situarme. Peleaba contra un ente que no existía. No había rival. Estaba yo solo, en el vacío, y no sabía qué hacer. ¿Acaso tendría que combatir en las tinieblas contra enemigos inmortales o podría volver a disfrutar de la tranquilidad que ofrecía la amistad eterna?

La caída era irremediable. Y cedí ante la evidencia. No pude más que rendirme ante la incertidumbre, ante la dependencia. El final estaba a punto de ahogar mi pasado, llevándose a las profundidades del pensamiento con él todas mis esperanzas de futuro.

De pronto me encontré de nuevo. Era yo, pero todo era otra cosa. Mis ojos eran los mismos, pero no así lo que veía. Las mismas cosas eran ahora diferentes. No eran más feas o bellas, sino distintas.

Quise renunciar a esta verdad. Deseaba volver a lo anterior. Quería, esperaba, con ansias, que todo hubiera sido un mal sueño. Pero comencé a andar en la única dirección posible. Aquella dirección que no me marcaba nadie, ni yo. Y que, sin embargo, era única.

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Comentarios

  1. Los cambios,depende de que cambios, pueden ser buenos o malos según nosotros mismos los manejemos.
    Me gusta tu bitacora

    Comentario de May hace 3 años y 48 meses

  2. Gracias. ;)

    Tienes razón. La transformación de la personalidad es fundamental. Somos personas, y por tanto, estamos sometidas a un proceso de cambios constantes. Debemos saber entenderlos y asumirlos, así como controlarlos para que nos sirvan a nosotros como seres emocionales que somos.

    Comentario de Alberto hace 3 años y 48 meses


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